"No ha cambiado nada. Es igual que ayer y anteayer, como cualquier otro día del barrio", dice Martinio Sánchez en una concurrida calle de Madrid, ciudad parcialmente cerrada para disminuir el contagio del virus.
"Esto lo tenían que haber hecho en el mes de agosto, pues a lo mejor no habíamos llegado a donde hemos llegado", afirma este hombre de 70 años, mientras camina con su perro en Ciudad Lineal, un suburbio del este de Madrid.
Unas 4,5 millones de personas se verán afectadas por el cierre forzado que se inició desde las 22H00 locales (20H00 GMT) el viernes, cuando la región lucha contra una infección con un promedio de 730 casos por 100.000 personas, comparado con 300 por 100.000 en el resto del país, el más alto promedio en la Unión Europea.
En los próximos 14 días, residentes de la capital y nueve ciudades cercanas, no podrán salir de los límites de sus localidades, salvo por trabajo, ir a la escuela o por razones médicas.
Pero no están confinados en sus casas y pueden circular libremente en sus localidades o barrios.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
