La ONG Manos Unidas ha denunciado este lunes la situación provocada por la crisis del coronaviurus en los barrios marginales de las grandes ciudades de todo el mundo, donde conviven "mil millones" de personas con "graves carencias" de agua, higiene, gestión de residuos y asistencia médica.
Según ha alertado la entidad en un comunicado, la pandemia ha hecho estragos en un colectivo "ya de por sí vulnerable" que vive hacinado en grandes barriadas que crecen desordenamente en las periferias urbanas de los países más empobrecidos.
En estas zonas, las medidas de confinamiento por la COVID-19 impiden que la población pueda salir a buscar comida, lo que provoca que "el hambre y la violencia empiecen a dejarse sentir en las calles", indica la ONG.
"En estos lugares, la presencia institucional y de los partidos políticos se limita a los períodos electorales", explica Jesús Rodríguez, misionero en Guatemala, donde la pandemia ha evidenciado las "carencias" del país, amenazando su seguridad, "especialmente la de las mujeres".
Según Manos Unidas, la misma situación se repite en la India o Kenia, países con pocas infraestructuras sanitarias que garanticen la asistencia a toda la población afectada por el coronavirus.
"De las 500 camas de UCI que hay en el país, solo quedan 70 disponibles", explica la misionera en Kenia Mary Kileen, que critica que "parece que los más ricos se han comprado sus propios respiradores y que a la gente más pobre solo la admiten en los hospitales públicos si pagan o alguien puede pagar por ellos".
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