El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró ayer estar en contra de la legalización del cannabis para su uso lúdico, pese a que esa propuesta está en la mesa de los legisladores y alberga opiniones divididas en su partido, el izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
López Obrador, al presentar una campaña antidrogas durante su conferencia matutina, dijo que no piensa en una medida para regular el uso recreativo, sino en una "solo con propósitos médicos, solo con propósitos de salud".
"Estamos analizando todo lo que ayude a que no haya violencia, que no se incremente el consumo y que al mismo tiempo se garantice la atención médica a quienes lo requieran", resumió.
Pese a ello, a principios de este mes empresarios y especialistas mexicanos crearon el Consejo Mexicano de Cannabis y Cáñamo, un organismo que pretende ser un enlace entre la iniciativa privada, los sectores salud, turístico, farmacéutico y agrícola y las autoridades regulatorias para explotar el mercado del cannabis.
