Tras la emergencia internacional declarada el jueves por la Organización de la Salud (OMS), el mundo se dispone a atajar la epidemia del coronavirus mientras aumenta el número de contagiados en China y en otras naciones.
Ayer, distintos países mostraron su disposición a adoptar las medidas de emergencia que sugiere la OMS, toda vez que, solo en China, el virus "2019-nCoV" ya afectó casi 10 mil personas y causó 213 muertos, según cifras del Gobierno de Pekín.
La inmensa mayoría de los fallecidos, en torno al 90 por ciento, procede de la región de Hubei, donde se encuentra la ciudad de Wuhan, lugar de origen de este agente infeccioso, y desde donde continúan los esfuerzos para evacuar a ciudadanos extranjeros.
Pekín decidió repatriar a aquellos ciudadanos chinos que están fuera del país y que proceden de la región de origen del virus.
La portavoz del ministerio chino de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, aseguró que se tomó esta medida "en vista de las dificultades prácticas con las que se toparon en el extranjero los ciudadanos de la provincia de Hubei, en especial los de la ciudad de Wuhan".
La Comisión Europea (CE) indicó que destinará 10 millones de euros al programa de investigación e innovación "Horizonte 2020" para financiar "entre dos y cuatro proyectos que "avancen en el entendimiento" de este virus y "contribuyan a una gestión clínica más eficiente de los pacientes infectados".
