El Gobierno de Perú anunció ayer el probable ingreso a su territorio del coronavirus, al haber detectado cuatro probables casos que están en observación, entre ellos tres ciudadanos chinos procedentes de la ciudad de Wuhan (China), origen de esta epidemia.
La ministra de Salud de Perú, Elizabeth Hinostroza, informó que los pacientes sospechosos de haber sido contagiado por el coronavirus están vigilados en el Hospital Casimiro Ulloa, ubicado en el distrito limeño de Miraflores.
"Presentan infección respiratoria leve. Tenemos que destacar que no tienen un cuadro clínico de infección grave como es lo que se presenta en los casos de coronavirus", indicó Hinostroza.
El Ministerio de Salud había anticipado el miércoles que se encontraba listo para diagnosticar el coronavirus a través de la metodología molecular.
Los síntomas de esta nueva enfermedad, denominado 2019-nCoV provisionalmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y causante de la neumonía de Wuhan, son en muchos casos parecidos a los de un resfriado, pero acompañados de fiebre,fatiga, tos seca y dificultad para respirar.
MÁS MUERTOS
El número de fallecidos por el nuevo coronavirus causante de la neumonía de Wuhan en China se elevó anoche a 106, y el de casos confirmados a nivel nacional a 4.275.
La cifra, ofrecida por la televisión oficial CGTN, supone un aumento de 26 decesos y de 1.531 casos confirmados con respecto a las cifras ofrecidas por la mañana por la Comisión Nacional de Sanidad.
Está previsto que la citada Comisión publique su informe diario, en el que deberá aportar más detalles sobre la evolución de la enfermedad.
La mayoría de los nuevos casos y fallecimientos se registraron en la provincia donde se originó el brote, Hubei, donde ayer se sumaron 1.291 casos confirmados y 24 muertes, elevando el total de defunciones a 100, según informó la Comisión de Sanidad de esa región.
En la capital, Wuhan, se detectaron ayer 892 nuevos casos y se confirmaron 22 decesos. Esta ciudad es el epicentro de la enfermedad y se encuentra desde el pasado jueves con todos los accesos cortados -quedan 9 millones de personas dentro de la ciudad, según las autoridades locales- para tratar de contener la expansión del virus.
