El Foro Económico Mundial terminó ayer en Davos tras cinco días de debates en los que el clima ocupó un lugar un lugar prominente, pero los ecologistas como Greta Thunberg que estuvieron en esta cita abandonan la ciudad suiza decepcionados: buenas palabras pero pocos compromisos de actuar.
Y no solo reprochan a los líderes políticos o a los grandes hombres de negocios su falta de iniciativas en este asunto. También han pedido a los Medios de Comunicación que dediquen menos tiempo a informar sobre ellos mismos y se concentren más en la propia emergencia climática.
Lo cierto es que durante esta semana en Davos, Thunberg ha acaparado la atención mediática tanto como cualquier líder económico o político.
Tal vez sólo fue superada en ese sentido por Trump, quien en su discurso en Davos el pasado martes no dudó en criticar a los "profetas de la calamidad" que, como la joven activista sueca, advierten del calentamiento de la tierra.
