Estados Unidos y sus principales aliados en América se comprometieron ayer en Bogotá a reforzar su lucha contra el terrorismo y alertaron de la presencia de células de Hizbulá en Venezuela, así como del refugio del régimen de Nicolás Maduro a grupos armados ilegales colombianos.
El escenario fue la III Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo en la que el presidente colombiano, Iván Duque; el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, y el jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, no se abstuvieron de condenar los nexos del Gobierno de Maduro con estas organizaciones ni su perfil antidemocrático.
Esa postura quedó plasmada en la declaración final de la cita, en la que estuvieron representados más de 20 países del continente, que expresaron su preocupación "por las actividades que redes de (el grupo chií libanés) Hizbulá continúan realizando en algunas áreas del hemisferio occidental".
"Aplaudimos las acciones recientes de Estados de la región para contrarrestar las actividades de las redes de Hizbulá, así como alentamos a otros Gobiernos a buscar formas más efectivas de abordar esta amenaza", afirmó la canciller colombiana, Claudia Blum, al leer un comunicado de la reunión.
