El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio luz verde ayer a sanciones económicas adicionales contra Irán, que incluyen a altos cargos y a la industria metalúrgica, y con las que busca asfixiar aún más a Teherán tras el ataque con misiles balísticos contra dos bases con tropas estadounidenses en Irak.
"Estoy haciendo al régimen de Irán responsable de los ataques contra personal e intereses de EE.UU. al impedirle sustanciales ingresos que pueden ser usados para financiar y apoyar su programa nuclear, desarrollo de misiles, terrorismo y redes de aliados terroristas, y su malévola influencia regional", dijo Trump en un comunicado.
"Estamos golpeando el corazón del aparato de seguridad del círculo más cercano del régimen", remarcó el secretario de Estado, Mike Pompeo.
