Juan Guaidó soportó el bloqueo organizado por el chavismo para evitar que siga al frente del Parlamento de Venezuela. Si bien no pudo participar junto con sus colegas opositores en la elección, al final de la jornada dominical fue ratificado como presidente del Legislativo, en una sesión paralela e improvisada con diputados contrarios a Nicolás Maduro y de la cual no formó parte la bancada chavista.
Por Guaidó, a quien casi 60 países reconocen como presidente interino, votaron 100 legisladores de oposición, incluidos los miembros de la fracción 16 de Julio, contrarios al presidente Nicolás Maduro, pero también críticos habitualmente con el líder de la oposición.
Esta sesión se desarrolló en un salón del diario El Nacional, en el este de Caracas, en vista de que la totalidad de opositores no pudieron asistir al pleno durante otra sesión la mañana de este domingo, al ser impedida su entrada por las fuerzas de seguridad del Estado.
TENSIÓN
Al comienzo de la jornada, Guaidó y un nutrido grupo de parlamentarios se quedaron fuera del Palacio Federal Legislativo, donde el chavismo y antiguos aliados de la oposición eligieron en una bronca sesión a Luis Parra como nuevo jefe del Parlamento.
Guaidó y varias decenas de diputados estuvieron durante horas retenidos en los cordones que instalaron la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) en los alrededores del Parlamento.
El chavismo dijo entonces que la sesión, a la que solo accedieron medios de comunicación autorizados por el gobierno de Maduro, se llevó a cabo con 140 diputados, y que Guaidó no ingresó al Palacio Legislativo porque "no tenía los votos" para ser reelegido, pese a que el quorum lo forman 84 diputados, el número necesario para hacerse con el control de la Cámara.
La oposición maneja la hipótesis que la administración de Maduro planificaba este hecho desde hace un mes, con la persecución contra diputados, compra de votos y uso de la violencia.
En diciembre, fue encarcelado el diputado Gilbert Caro y se instruyeron investigaciones penales contra más de 10 legisladores, algunos de ellos en exilio y que no pudieron participar en la elección de la directiva de la AN. En la actualidad, hay 49 diputados en la cárcel, el exilio o en la clandestinidad.
RESPALDO INTERNACIONAL
Aliados internacionales de Guaidó replicaron las denuncias de la oposición, condenando y calificando de "golpe" y "farsa" la elección por parte del chavismo de un nuevo jefe del Parlamento.
Estados Unidos, uno de los mayores críticos del Gobierno de Maduro, calificó de "farsa" la votación y reafirmó su respaldo a Guaidó, al que dijo que seguirá considerando "presidente interino" de Venezuela.
"Las acciones desesperadas del antiguo régimen de Maduro, impidiendo ilegalmente por la fuerza la entrada al edificio de Juan Guaidó y de la mayoría de los diputados de la Asamblea Nacional, ha hecho que el 'voto', que carece de quorum y no cumple con los estándares constitucionales mínimos, sea una farsa", consideró el encargado de Latinoamérica en el Departamento de Estado de EE.UU., Michael Kozak
En esto coincidió el canciller de Brasil, Ernesto Araújo, al subrayar que su país no reconocerá el resultado de esa votación, en la que se impidió "a la fuerza" la reelección de "Juan Guaidó para la Presidencia de la AN y del Gobierno interino, crucial para la redemocratización del país".
En la misma línea se manifestaron el presidente de Colombia, el derechista Iván Duque; el canciller chileno, Teodoro Ribera; el mandatario ecuatoriano, Lenín Moreno; y el canciller de Paraguay, Antonio Rivas, entre otros políticos y líderes del continente.
Maduro: Guaidó no quiso dar la cara
El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró ayer que el opositor Juan Guaidó "no quiso dar la cara" y por eso no entró a la sesión del Parlamento en la que debía ser reelegido como presidente de la cámara, pese a que este se enfrentó a decenas de policías para acceder al Palacio Legislativo.
