La Casa Blanca no contará en 2021 con un inquilino latino tras el abandono ayer de la carrera presidencial del único precandidato hispano, Julián Castro, exalcalde de San Antonio (Texas), quien había hecho de sus raíces mexicanas y humildes orígenes los ejes de su campaña.
"He determinado que simplemente no es nuestro momento", dijo en un video divulgado por su campaña.
Castro, de 45 años y ex secretario de Vivienda en el Gobierno de Barack Obama (2009-2017), se había situado en el ala progresista del Partido Demócrata y había remarcado la inmigración como una de las prioridades de su programa.
"Estoy muy orgulloso de la campaña que hemos llevado juntos. Hemos moldeado la conversación en tantos temas importantes en esta carrera, dimos la cara por la gente más vulnerable y ofrecimos una voz a aquellos que a menudo resultan olvidados", agregó.
Pese a ello, y a varias buenas actuaciones en los debates demócratas, había mostrado problemas para elevar su perfil, fortalecer su recaudación y sobresalir en una reñida contienda donde se mantienen más de una docena de aspirantes.
Nieto de mexicana y hermano del congresista federal por Texas Joaquín Castro, el aspirante había lanzado su precandidatura un año atrás en su ciudad natal, San Antonio, como una encarnación contemporánea del "sueño americano".
