El Consejo de Seguridad Nacional iraní se reunía esta madrugada, en hora boliviana, tras confirmarse la muerte del comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, Qasem Soleimani, cuyo fallecimiento en un bombardeo ordenado por el gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha puesto a ambos países en una nueva crisis de consecuencias imprevisibles.
Además de Soleimani, murió el principal líder adjunto de las fuerzas paramilitares iraquíes Hashd Shaabi, Abu Mahdi al-Muhamdis, en el ataque que se produjo cerca del aeropuerto internacional de Bagdad.
El militar fallecido era el brazo derecho del ayatollah Khamenei mientras que Muhandis era el número dos de las Fuerzas de Movilización Popular de Irak.
Un ministro iraní, citado por la Agencia France Presse pero sin dar su nombre, calificó el ataque como una "escalada extremadamente peligrosa" y rotuló como “martirio” la muerte de Soleimani.
