El Gobierno francés no consiguió desactivar ayer el conflicto abierto con los sindicatos sobre la reforma de las pensiones, después de que la reunión multilateral mantenida para intentar llegar a un acuerdo antes de las vacaciones se cerrara sin avances concretos.
El Ejecutivo, los sindicatos y la patronal se dieron nueva cita en enero para continuar las discusiones en torno a un proyecto que busca sustituir los 42 regímenes actuales de pensiones por un sistema universal por puntos.
"Nada ha cambiado. Lo único concreto es que el primer ministro (Édouard Philippe) no ha escuchado a la calle", indicó el secretario general del sindicato CGT, Philippe Martinez.
Aunque la rama ferroviaria de la central UNSA hizo un llamamiento a la tregua estas Navidades, su agrupación es solo la segunda del sector y la tercera entre los conductores de trenes. La principal, la CGT, aseguró que la huelga continúa.
