El presidente del Gobierno español en funciones y líder socialista, Pedro Sánchez, fue designado ayer por el rey candidato a jefe del Ejecutivo, aunque no tiene asegurada una mayoría parlamentaria y no hay fecha para la investidura.
Minutos después del anuncio, Sánchez anunció que aceptaba el encargo y avanzó que el lunes él y su Partido Socialista (PSOE) emprenderán una serie de contactos con todos los partidos presentes en el Congreso de los Diputados "para ver si podemos encontrar una mayoría más amplia".
Sánchez recalcó que "no hay alternativa posible" a la luz de los resultados de las elecciones generales del 10 de noviembre, por lo que urgió a los demás partidos a asumir sus responsabilidades para que el país pueda tener finalmente un Gobierno "cuanto antes".
