Los talibanes mostraron su cautela hacia Estados Unidos al asegurar que es "muy pronto" para volver a hablar de las conversaciones de paz con Washington, pese a que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció ayer, durante una visita sorpresa a Afganistán, que habían reanudado el diálogo.
"Los talibanes quieren llegar a un acuerdo y nos estamos reuniendo con ellos", dijo Trump durante el encuentro con su homólogo afgano, Ashraf Ghani, en una visita relámpago de tres horas y media a la base aérea estadounidense de Bagram.
Anunciaba así el reinicio de unas negociaciones que él mismo dio por "muertas" hace casi tres meses, cuando los talibanes admitieron la autoría de un atentado en Kabul que acabó con la vida de 11 personas, entre ellas un soldado estadounidense.
"No me gustó lo que hicieron al matar al soldado, era un soldado estadounidense, de Puerto Rico", recordó Trump, pero afirmó que decidió "mantener (el diálogo) hasta que haya un acuerdo". No desveló detalles de la naturaleza de esas reuniones, pero subrayó que los insurgentes están dispuestos a "un alto el fuego".
