La Policía chilena cometió "graves violaciones de derechos humanos", que incluyen uso excesivo de la fuerza, abusos en las detenciones y uso indiscriminado e indebido de armas y escopetas antidisturbios para contener las protestas sociales, según un informe de Human Rights Watch (HRW).
Las conclusiones se encuentran en el informe que este organismo internacional, con sede en Nueva York, difundió ayer en Santiago y que elaboró tras observar en terreno el estallido social de Chile, que mantiene ya durante 40 días a miles de ciudadanos manifestándose por mejoras sociales y causó al menos 23 fallecidos.
Factores como el uso indiscriminado e indebido de armas y escopetas antidisturbios; los abusos contra personas detenidas mientras estaban a disposición de las autoridades y sistemas de control internos deficientes facilitaron que se produjeran graves violaciones de los derechos de muchos chilenos", expresó José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, según recoge el documento.
HRW entrevistó a más de 70 personas durante dos semanas de investigación en Santiago y Valparaíso (centro) en noviembre, entre víctimas, agentes policiales y autoridades.
El organismo dice haber recabado "pruebas consistentes" de que el cuerpo policial de Carabineros "utilizó la fuerza de manera excesiva en respuesta a las protestas e hirió a miles de personas, con independencia de si habían participado en hechos violentos o no", según el informe.
HRW consigna que algunas víctimas fueron heridas por perdigones disparados por escopetas o por el impacto directo de cartuchos de gases lacrimógenos disparados con armas antidisturbios, mientras que otras señalaron haber sufrido abusos policiales en las calles o en comisarías.
