La Justicia argentina condenó ayer a los sacerdotes Nicolás Corradi y Horacio Corbacho, a 42 y 45 años de prisión, por abusos sexuales a alumnos con discapacidad auditiva en un instituto de la provincia de Mendoza del país suramericano.
De igual forma, fue condenado a 18 años de prisión el jardinero Armando Gómez, quien también estaba involucrado en los 28 casos en los que fueron declarado culpables por diversos delitos sexuales, con diversos agravantes.
De acuerdo a una nota publicada en el portal argentino Página12; Corbacho había sido imputado por 16 hechos, mientras que a Corradi lo acusan por seis casos y a Gómez por otros seis, en una causa que tiene una decena de víctimas de entre 4 y 17 años de edad.
La sentencia se difundió a puertas cerradas por tratarse de delitos de acción privada, explicaron fuentes del tribunal a cargo del caso, formado por los jueces Carlos Díaz, Mauricio Juan y Aníbal Crivelli.
