La fórmula peronista Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner se impuso en primera vuelta en las elecciones presidenciales de Argentina desarrolladas ayer domingo.
Con el 95% de las mesas escrutadas, la diferencia entre la fórmula del Frente de Todos y el presidente, Mauricio Macri, es de 8 puntos porcentuales.
Fernández obtuvo más de un 48% de los votos, mientras que Macri suma un 40%.
El reglamento electoral argentino establece que el candidato que obtenga más del 45% en primera vuelta gana los comicios.
Macri, en fórmula con Miguel Ángel Pichetto, hizo una mejor elección que en las primarias de agosto, que dieron una diferencia de 17%.
"El Gobierno volvió a manos de la gente", dijo el ahora presidente electo Alberto Fernández desde el búnker del Frente de Todos ante cientos de personas que celebraban la victoria.
En su discurso, adelantó que hoy mismo se reunirá con Macri para conversar sobre la transición, en medio de la grave crisis económica que vive el país con los altos índices de pobreza e inflación.
"Vamos a colaborar con todo lo que podamos colaborar", afirmó Fernández en alusión al traspaso de mando que se hará efectivo el 10 de diciembre.
Ante una multitud, también agradeció la confianza del pueblo que se vio reflejada en la elección
"Vamos a construir la Argentina igualitaria y solidaria que todos soñamos (...) la que nos merecemos", aseguró.
Minutos antes, la ahora vicepresidenta electa Cristina Fernández de Kirchner tomó el micrófono y pidió a Macri que tome las medidas que sean necesarias para aliviar la crisis económica que vive el país en el cual una de cada tres personas es pobre.
El líder del Frente de Todos afirmó que se reunirá hoy con el actual mandatario para hablar de la transición política hasta el 10 de diciembre, cuando asumirá el cargo, momento hasta el que prometió "colaborar" por el bien de los argentinos.
"Saben que hasta el 10 de diciembre el presidente es el presidente Macri. Vamos a colaborar en todo lo que podamos colaborar porque lo único que nos preocupa es que los argentinos dejen de sufrir de una vez por todas", afirmó ante una multitud de seguidores en el búnker del Frente de Todos, en el barrio de Chacarita, en Buenos Aires.
En sus primeras palabras tras su triunfo en los comicios, Fernández aprovechó para pedir al actual Gobierno que encabeza Macri que cuando se sitúen en la oposición "sean conscientes de lo que han dejado" y "ayuden a reconstruir el país de las cenizas".
"Ojalá que ese compromiso de diálogo que nunca tuvieron lo van a tener", agregó.
Su discurso giró en torno al consenso y a la unión, y recordó que su coalición "no es el frente de nosotros, es el Frente de Todos, nacido para incluir a todos los argentinos".
Por su parte, Macri reconoció su derrota y afirmó que llamó a su principal adversario para felicitarle por su triunfo y le invitó a desayunar hoy para iniciar un "periodo de transición ordenada".
En un discurso ante los simpatizantes que se congregaron en su búnker electoral, en el barrio de Palermo de Buenos Aires, el líder de la coalición Juntos por el Cambio felicitó a Fernández y destacó que acababa de hablar con él "por la gran elección que han hecho".
"Lo invité a desayunar en la Casa Rosada porque tiene que empezar un periodo de transición ordenada que lleve tranquilidad a todos los argentinos, porque acá lo único importante es el futuro y el bienestar de los argentinos", destacó.
El mandatario, además de agradecer a todo su equipo y su familia y amigos, dijo a quienes no le votaron que siempre van a encontrar en él a una persona "que cree en el dialogo y en el respeto en las ideas de los demás, por más que no coincidan con las de uno".
