Los incidentes violentos volvieron el fin de semana a las calles de Hong Kong tras una concentración ilegal en apoyo a varios colectivos de la ciudad, que acabó siendo dispersada por la policía con gases lacrimógenos, spray pimienta y cañones de agua antidisturbios.
La protesta se produjo en la zona comercial y turística de Tsim Sha Tsui ayer por la tarde, bajo el tema "Lucha contra la brutalidad policial; estamos con los civiles".
