Las elecciones municipales y regionales del domingo en Colombia exponen la debilidad de los partidos políticos, incluido el de la FARC, relegados a segundo plano en una disputa en la que candidatos independientes y de coaliciones seducen más al electorado.
Del bipartidismo de liberales y conservadores que dominó la vida colombiana durante el siglo XX el país pasó al multipartidismo con la Constitución de 1991 y en la actualidad son 16 las fuerzas que se disputan el apoyo de 36,6 millones de votantes.
Sin embargo, el creciente desencanto de la política hace que en estas elecciones proliferen las candidaturas independientes, las respaldadas por movimientos ciudadanos y numerosas coaliciones, algunas impensadas de partidos de izquierda con la derecha que hacen imposible saber a quién representan en el espectro ideológico.
