Miles de sirios dejaron sus hogares y cruzaron pasos fronterizos no oficiales para buscar refugio en el Kurdistán iraquí por temor a la ofensiva de Turquía, que ya advirtió que atacará una vez que se venza el plazo del alto el fuego si no se cumplieron sus condiciones.
Más de 5.400 sirios habrían llegado hasta ayer en tan solo una semana, sorteando las dificultades de pasar esos cruces no oficiales, y están siendo acogidos en los campos de Domiz y Bardarash, en la provincia de Duhok, en el norte de Irak.
Ayer, 1.281 personas pasaron del territorio kurdosirio, que no está reconocido por Damasco, hacia el Kurdistán iraquí, indicó el Centro Conjunto de Coordinación de Crisis perteneciente al Ministerio de Interior kurdoiraquí en su cuenta de la red social Twitter.
Alertó que "la situación es impredecible" y el campo de Bardarash "pronto estará repleto", dado el número de desplazados internos en el Kurdistán sirio.
Sin embargo, el portavoz de la ONG Norwegian Refugee Council (NRC) en Irak, Tom Peyre-Costa, dijo que, aunque la capacidad del campo llegue a su límite, esta "puede ser ampliada".
Médicos Sin Fronteras (MSF), que suspendió la mayoría de sus actividades la semana pasada en el noreste de Siria por la situación "volátil" en la región, señaló en un comunicado que desde hace dos días tiene un punto de recepción en Al Walid, cerca de uno de esos pasos fronterizos.
