Tras un mes en huelga, los trabajadores de General Motors (GM) llegaron a un acuerdo para poner punto y final al parón más prolongado en el fabricante de automóviles desde 1970 y que le costó a la empresa unos 2.000 millones de dólares.
El sindicato United Auto Workers (UAW) anunció ayer un acuerdo que tiene que ser ratificado por los trabajadores, para la firma de un nuevo convenio colectivo con el fabricante de automóviles, el mismo día en que se cumplía un mes desde el inicio de la huelga.
