El estado brasileño de Bahía, una de las mecas turísticas del país, decretó ayer el estado de emergencia ambiental ante el avance del crudo de origen desconocido que desde hace semanas se esparce por diferentes playas del noreste de Brasil.
El gobernador en ejercicio de Bahía, Joao Leao, declaró la situación de emergencia con el fin de liberar recursos en los municipios más afectados por el chapapote que amenaza las paradisíacas playas del noreste de Brasil.
Hasta ayer fueron retiradas 35 toneladas de restos de petróleo en las playas de Bahía, uno de los nueve estados que hasta ahora se han visto afectados por el derrame de crudo, de acuerdo con datos de oficiales.
Las manchas de petróleo ya llegan hasta la Praia do Forte, un centro turístico situado a unos 100 kilómetros de Salvador.
