Ecuador cumplió ayer su octavo día de protestas con un saldo negativo en muertos, heridos, detenidos y las actividades productivas a medio gas, en un ambiente enrarecido que aún no tiene visos de solución y que surgió tras la aplicación de un plan de ajuste económico ligado a un acuerdo crediticio con el FMI.
La Defensoría del Pueblo confirmó la muerte de un manifestante en las protestas del miércoles, con lo que ascendería a cinco el número de fallecidos relacionados con las protestas, pues el fin de semana un hombre fue atropellado cuando supuestamente huía de una manifestación en el sur del país, mientras que otras tres personas aparentemente "cayeron" de un puente en Quito.
Las manifestaciones estallaron el jueves de la semana pasada cuando entró en vigor la eliminación del subsidio o ayuda estatal para abaratar el precio de los combustibles, que estuvieron en vigor durante cuatro décadas.
El movimiento indígena ecuatoriano dio ayer un nuevo giro de tuerca para que el Gobierno de Lenín Moreno atienda a sus reclamaciones con la captura de ocho agentes policiales y dos supuestos infiltrados de las fuerzas de seguridad.
Ocho agentes del Grupo de Operaciones Motorizadas de la Policía que circulaban por las inmediaciones de la Casa de la Cultura, en el centro de Quito, fueron rodeados y capturados por miembros del colectivo indígena.
Poco después, los indígenas exigieron a las fuerzas de seguridad que se alejaran de la Casa de la Cultura, un amplio recinto que alberga varios establecimientos y que se emplaza en el parque de El Arbolito, donde en los últimos días se registraron disturbios.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) exige la derogación de esa medida y la salida Moreno y los titulares del Interior, María Paula Romo, y Defensa, Oswaldo Jarrín.
"Hoy el Gobierno está asesinando al pueblo", expresó el presidente de Conaie, Jaime Vargas, que acusó al Ejecutivo de haberse "entregado al FMI", al tiempo que rechazó el diálogo: "No estamos para negociar ningún acuerdo con el Gobierno, lo único que se pide es la renuncia inmediata y que deje la Presidencia".
El líder de la Conaie aseguró que los efectivos retenidos cumplirán una "misión", y que esta será la de cargar los ataúdes de los indígenas fallecidos con los que harán un recorrido, antes de "entregarlos así de sanitos (sic)".
Ante la aguda crisis, el secretario general de la Presidencia de Ecuador, José Augusto Briones, calificó de "secuestro" los hechos y aseguró que "a 27 periodistas de distintos medios comunicación no se les ha permitido salir como es su voluntad".
Sin embargo y pese a la confusión en torno a diversas informaciones que circularon en redes y medios, se pudo constatar que los periodistas podían abandonar la zona en cualquier momento, aunque existía cierta hostilidad por parte de algunos individuos que tachan a los medios de "prensa corrupta" y señalan especialmente a dos cadenas de televisión nacional de sesgadas
Defensoría reporta cinco muertos y 554 heridos desde el comienzo de las protestas
La Defensoría del Pueblo de Ecuador informó ayer que, desde el inicio de las protestas en Ecuador hace una semana, cinco personas murieron, 554 resultaron heridas y 929 fueron detenidas en el contexto de las mismas.
En un comunicado, la institución detalla que la primera víctima mortal fue Raúl Chilpe, que según la investigación llevada a cabo por la ONG Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh), falleció el domingo al ser atropellado cuando participaba en una protesta en la vía Molleturo-Cuenca, de la provincia de Azuay.
