Un herido de bala en estado crítico, decenas de detenidos, gas lacrimógeno y barricadas en llamas son el balance del llamado "día de luto" en Hong Kong, en contraposición a la suntuosa celebración en Pekín del septuagésimo aniversario de la fundación de la República Popular China.
Un estudiante de secundaria identificado como Tsang Chi-kin, de 18 años, recibió un disparo en la parte superior izquierda del pecho durante un enfrentamiento entre manifestantes radicales y agentes antidisturbios.
Fuentes médicas aseguraron que el joven tiene la bala alojada en el pecho, a tres centímetros del corazón.
En un video que circula por redes sociales se ve cómo un policía dispara a bocajarro a un manifestante –supuestamente, Tsang– en el momento en el que el individuo iba a agredir al agente con un palo.
En un segundo vídeo, se puede ver a Tsang tendido en el suelo, con sangre brotando del pecho y pidiendo el traslado al hospital.
"Me duele el pecho, llévenme al hospital. Necesito ir al hospital", dice el chico.
En un mensaje difundido en la red social Facebook, la superintendente de la Policía de Hong Kong Yolanda Yu Hoi-kwan aseguró: "La Policía no quería que nadie resultara herido, así que estamos muy tristes por esto. Advertimos a los alborotadores que dejen de incumplir la ley, porque la haremos cumplir de manera estricta".
Respecto al video del disparo, Hong Kong Human Rights Monitor –una organización local de vigilancia de los derechos humanos– consideró que la respuesta del agente "no fue apropiada" y opinó que "la policía debería rebajar la tensión en vez de elevar el nivel de riesgo".
