La República Popular China exhibió ayer su poderío militar en un imponente desfile, el mayor de su historia, para conmemorar los 70 años de su fundación y reforzar el liderazgo de Xi Jinping al frente del país y del partido comunista, alrededor del cual, recalcó, todos los chinos deben permanecer unidos.
En una celebración preparada hasta la perfección, el Ejército Popular de Liberación (EPL) primero y un centenar de miles de civiles después marcharon por la avenida Changan hasta la plaza de Tiananmen.
"Ninguna fuerza podrá nunca hacer flaquear la posición de China o detener al pueblo y a la nación china en su camino hacia adelante", proclamó el presidente antes del desfile desde la Puerta de la Paz Celestial, el mismo lugar desde el que Mao Zedong anunció al mundo la fundación de la República Popular.
