El presidente argentino, Mauricio Macri, estrena una nueva estrategia de campaña con la que pretende evitar un triunfo de su rival Alberto Fernández en las elecciones del próximo 27 de octubre, y forzar una segunda vuelta en medio de una grave crisis económica y con los sondeos en su contra.
A un mes de los comicios, Macri no da por perdida la batalla pese a la dura derrota que sufrió en las primarias de agosto pasado en las que el candidato peronista Alberto Fernández, que lleva como candidata a la Vicepresidencia a la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015), logró una ventaja de 16 puntos que lo sitúa como favorito para ganar las presidenciales.
Pero en los últimos días, Macri insistió en la idea de que la "elección aún no sucedió" y señaló que el oficialismo llegará al 27 de octubre "totalmente decidido a ganar".
