Las renovadas tensiones entre Estados Unidos e Irán irrumpirán en la Asamblea General de Naciones Unidas que comienza mañana, martes, eclipsando otras cuestiones de Oriente Medio, como las guerras siria y yemení, y dejando en un tercer plano el cada vez más desdibujado plan estadounidense para Israel y Palestina.
El ímpetu de esta tormenta diplomática que amenaza a toda la región ha dejado aún más en un segundo plano la hasta hace poco urgente cuestión de la guerra civil Siria, que ha perdido urgencia y prioridad.
Con los rebeldes atrincherados y derrotados en la provincia siria de Idlib, y apaciguada la avalancha de refugiados hacia Europa, la cuestión Siria ya no parece que vaya a encender los espíritus de la comunidad internacional para poner freno a la interminable masacre e intentar favorecer la democracia.
