El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer que no quiere ir a la guerra con Irán, aunque advirtió que EE.UU. está "mejor preparado" en caso de que surja un conflicto entre ambos países, tras los ataques del pasado fin de semana contra refinerías en Arabia Saudí.
"No quiero guerra con nadie (...) Ciertamente nos gustaría evitarlo", dijo Trump en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca durante una reunión con el príncipe heredero de Baréin, Salman bin Hamad al Jalifa.
En caso de producirse un conflicto, el Mandatario consideró que EE.UU. está "mejor preparado" que Irán, ya que tiene "los mejores sistemas armamentísticos del mundo", y repasó el actual arsenal militar estadounidense, del que destacó varios tipos de misiles, tanques y aviones.
"Tenemos un nivel muy alto de munición. Estábamos a un nivel muy bajo cuando llegue", presumió.
Durante la rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump fue preguntado sobre si creía que Irán estuvo detrás del ataque contra las refinerías saudíes, a lo que contestó que "parece" que sí, pero no lo confirmó.
"Parece que sí, se lo diremos definitivamente. Está siendo revisado ahora mismo", defendió.
Por otro lado, el presidente estadounidense descartó que la vía diplomática se haya "agotado": "No, nunca se ha agotado. Nunca se sabe lo que va a pasar. Sé que quieren hacer un trato, en algún momento funcionará", agregó.
En declaraciones a la cadena de televisión Fox Business, Marc Short, jefe de Gabinete del vicepresidente, Mike Pence, matizó las palabras de Trump cuando el domingo dijo que EE.UU. está "cargado y listo" para reaccionar al ataque en Arabia Saudí. "Significa varias cosas", puntualizó Short.
