Ecuador reconoció ayer que se produjo una filtración masiva de datos de millones de ecuatorianos y apuntó a la responsabilidad de funcionarios del anterior Gobierno, al tiempo que aseguró que no hubo hackeo y que en estos momentos la información está protegida.
"Tenemos una empresa privada ecuatoriana que ha sustraído información posiblemente de dos o tres instituciones públicas, que trabajaron en el régimen del Gobierno anterior", aseguró ayer el ministro ecuatoriano de Telecomunicaciones, Andrés Michelena.
El alto funcionario apuntó a la posible sustracción de datos de las bases del sistema nacional de información creado por el Ejecutivo de Rafael Correa (2007-20017) para "justamente convalidar las bases de datos que tenían en protección social, salud y educación" y que "lastimosamente no se han cuidado los protocolos ni manuales específicos que permitan proteger los datos personales".
