La próxima marcha del enviado de la Casa Blanca para Oriente Medio, Jason Greenblatt, aumenta los interrogantes sobre el futuro del plan de paz entre israelíes y palestinos, cuya presentación se retrasa constantemente en medio de un fuerte escepticismo sobre el papel de Estados Unidos como mediador.
Greenblatt anunció que abandonará el cargo que ocupa desde que el presidente, Donald Trump, llegó al poder y reforzó las apuestas de quienes creen que el plan de paz de la Casa Blanca nunca llegará.
"Ha sido el honor de mi vida haber trabajado en la Casa Blanca durante más de dos años y medio bajo el liderazgo del presidente Trump", dijo Greenblatt.
