España acogió ayer a 15 de las 163 personas rescatadas por el buque "Open Arms" en el Mediterráneo central a principios de agosto, tras varias semanas de una crisis humanitaria que generó un amplio debate social y tensión política entre el Gobierno y la oposición.
El "Open Arms" recogió a los migrantes en tres operaciones entre el 1 y el 10 de agosto, incluidos 31 menores de edad, pero el ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, se negó repetidamente a asignar un puerto al barco, perteneciente a la ONG española del mismo nombre.
Los migrantes desembarcaron ayer en el puerto de San Roque (sur), adonde fueron trasladados por el buque de la Armada española "Audaz" desde la isla italiana de Sicilia.
Son 14 hombres y una mujer, todos mayores de edad, de entre 18 y 30 años, procedentes de Eritrea (4), Sudán (3), Gambia (3), Ghana (2), Nigeria (1), Liberia (1) y Etiopía (1).
