La tensión financiera se mantuvo ayer en Argentina después de que el Gobierno anunciara medidas que buscan extender los plazos de deuda privada y con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un intento de garantizar estabilidad hasta las elecciones de octubre.
Las medidas buscan rebajar la presión al dólar y las reservas, así como ofrecer confianza a los inversores, en medio de la incertidumbre tras la derrota del presidente Mauricio Macri en las primarias del pasado 11 de agosto ante el candidato peronista Alberto Fernández.
