La primera ronda de negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos desde que sus presidentes, Xi Jinping y Donald Trump, firmasen una tregua a finales de junio, finalizó ayer, miércoles, en Shanghái sin acuerdo, tal y como se esperaba.
Tras una cena de trabajo y medio día de negociaciones, analistas citados por medios locales afirman que se trató de una reunión "simbólica" y "armoniosa" que muestra la voluntad de seguir negociando y, a su vez, que ninguna de las dos partes tiene prisa por cerrar un pacto definitivo.
Estados Unidos aseguró que China reiteró su "compromiso a aumentar" las compras de productos agrícolas estadounidenses y que las conversaciones se retomarán a comienzos de septiembre en Washington.
Las negociaciones se detuvieron en mayo, y Trump subió del 10 al 25% los aranceles a 200.000 millones de dólares en productos chinos, lo que llevó a Pekín a imponer tasas de 60.000 millones a bienes estadounidenses.
