Efectivos antidisturbios de la Policía y decenas de miles de manifestantes se enfrentaron ayer en Hong Kong durante una protesta prohibida en repulsa por los 45 heridos del domingo 20.
La Policía había prohibido la marcha por considerar que era peligrosa y empleó gases lacrimógenos en diversos puntos del periférico distrito de Yuen Long, en cuya parada de metro resultaron heridas 45 personas el pasado domingo a manos de un grupo de hombres vestidos de blanco que portaban cañas de bambú y barras metálicas tras otra manifestación a favor de reformas democráticas.
Los manifestantes mostraron su descontento ayer por esa actuación policial, en la que tan solo dos agentes acudieron al lugar de los hechos cuarenta minutos tarde para marcharse y dejar a los manifestantes a merced de los supuestos miembros de las tríadas (mafias chinas), de los que tan solo doce fueron detenidos.
