Europa sufre esta semana su segunda ola de calor de este verano, con temperaturas que superan los 40 grados en gran parte del continente y que han obligado a tomar medidas especiales incluyendo restricciones de tráfico.
Bélgica, Italia, Francia y Luxemburgo son los países más afectados y todo parece indicar que también lo serán mañana, cuando se espera que los termómetros continúen en valores inusuales para las zonas más calurosas.
Así, el Instituto Real de Meteorología de Bruselas, la capital de los belgas, declaró ayer –por primera vez en la historia de este país fundado en 1830– la alerta roja por calor, que se suma a la falta de lluvias en una zona habituada a constantes precipitaciones, lo que augura un periodo de sequía "bastante importante" según la entidad.
Aunque con altas temperaturas, sólo la región costera de Bélgica se libró de las máximas de 39 grados que afectaron al resto del país superando el anterior récord de 36,6 fijado en junio de 1947.
