El clamor "ni uno más", en referencia al asesinato de líderes sociales, resonó ayer en el Congreso colombiano en donde el presidente Iván Duque instaló el nuevo periodo legislativo con la advertencia a la guerrilla del ELN de que no será un obstáculo para la paz del país.
El mandatario afirmó durante su discurso que tal como rechazaba la corrupción repudiaba el asesinato de los líderes y defensores de derechos humanos en el país, una de las piedras en el camino para la implementación del acuerdo de paz con las FARC, según lo manifestó el Consejo de Seguridad de la ONU en su reciente visita.
"¡Queremos acabar con esa tragedia de raíz y enfrentar a todos los criminales que están detrás de ellos, ni uno más!", dijo el presidente.
