Nueva York anunció ayer que concluyó las preparaciones para afrontar la ola de calor más severa de los últimos siete años, que afecta a gran parte de EE.UU. y que elevará las temperaturas por encima de los cien grados Farenheit (37,7 C).
"Esta es una situación bien difícil. No hemos visto temperaturas como éstas en al menos siete años", advirtió ayer el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, que decreto el estado de emergencia.
La ola de calor obligó a que se cancelara, por primera vez en su historia, el Triatlón de Nueva York, cuya edición 18 estaba prevista para el domingo.
Los organizadores del triatlón, en el que hubiesen participado unos 4.000 atletas, no fijaron otra fecha para el evento.
"Con gran decepción anunciamos la cancelación del Triatlón Verizon de Nueva York", indicó la organización en un comunicado.
