Un joven murió y dos de sus parientes resultaron heridos por disparos de la Policía de Nicaragua, que ingresó a la vivienda de una familia sin orden judicial, denunció una fuente del grupo opositor Unidad Nacional Azul y Blanco, aunque la institución afirma que se trató de una acción en "legítima defensa".
Según sus familiares, Bryan López, de 22 años, falleció la madrugada de ayer al recibir varios disparos de fusil AK-47, ejecutados por un grupo de al menos nueve policías que entraron a su vivienda en la ciudad de León, en el noroeste de Nicaragua.
Kener López y Javier Cortez, primo y tío de la víctima, respectivamente, se encuentran en estado grave en el Hospital de León, indicaron las fuentes.
Según los familiares, los agentes de la Policía de Nicaragua ingresaron a la vivienda sin tener una orden judicial, con el objetivo de capturar al joven, quien había participado en las protestas contra el presidente Daniel Ortega en los últimos 15 meses.
