Un total de 42 personas fueron detenidas en Brasil por su supuesta vinculación con una violenta milicia acusada de cometer asesinatos y extorsionar a vecinos y a empresas del estado de Río de Janeiro, confirmaron ayer fuentes policiales.
Tras expulsar a los narcotraficantes que dominaban la región, un grupo integrado por policías y expolicías consiguió controlar la ciudad de Itaboraí, en la región metropolitana de Río de Janeiro.
La organización delictiva está acusada de cometer numerosos homicidios, robos, torturas y de traficar con armas, según un comunicado del Ministerio Público de Río de Janeiro.
Contaba también con cementerios clandestinos donde enterraban los cuerpos de las víctimas.
