TÚNEZ. El pueblo tunecino mantiene la preocupación y la incertidumbre sobre la salud del presidente, Beji Caïd Essebsi, pese a que las noticias difundidas ayer desde el palacio de Cartago apuntan a una rápida recuperación.
El mandatario, de 92 años, fue ingresado ayer jueves de urgencia en un hospital militar aquejado de lo que oficialmente se describió como una "crisis severa de salud", noticia que enseguida desató todo tipo de rumores.
