La 49 Asamblea General de la OEA dejó en evidencia la división continental por la crisis de Venezuela en una caótica sesión final en la que fue aprobada una resolución que acepta al designado por la Asamblea Nacional como "representante permanente" de ese país hasta que haya elecciones.
Desde abril el representante de Venezuela en el Consejo Permanente de la OEA es Gustavo Tarre, quien indicó en una rueda de prensa que, a la luz de lo aprobado este viernes en Medellín, tendrá un mayor estatus en la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Aceptar al representante permanente ante la Organización de los Estados Americanos designado por la Asamblea Nacional de Venezuela, hasta que se celebren nuevas elecciones presidenciales que conduzcan al nombramiento de un Gobierno elegido democráticamente", señala la resolución.
El texto, que además define una respuesta regional a la crisis de Venezuela e insta a los países de América a ofrecer "los mejores estándares de protección" para los migrantes del país caribeño, fue aprobado con 19 votos a favor, 8 en contra, 6 abstenciones y la ausencia de Uruguay que el jueves se retiró de la Asamblea en rechazo al manejo de la OEA a la crisis venezolana.
La votación fue precedida de un intenso debate y después de divulgado el resultado la canciller de El Salvador, Alexandra Hill Tinoco, tomó la palabra para decir que por "un error de interpretación" se abstuvo y pidió que el voto de su país "sea registrado como un rotundo sí".
La confusión en la votación fue el preludio de la discusión posterior, en la cual Nicaragua, México y algunas islas del Caribe expresaron su rechazo a la aceptación como "representante permanente" en la OEA del delegado de la Asamblea Nacional por considerar que el organismo no puede escoger a los delegados de un país.
"En Venezuela existe el Gobierno constitucional que dirige el compañero Nicolás Maduro", dijo el ministro asesor de la Presidencia de Nicaragua para las Relaciones Internacionales, Valdrack Jaentschke Whitaker, quien recordó que Maduro inició en 2017 un proceso para retirarse de la OEA.
