La creciente presencia de fuerzas de seguridad mexicanas, en su mayoría Policía Naval, en las laderas del río Suchiate, que separa México de Guatemala, ha conllevado un marcado descenso de los cruces de migrantes indocumentados en este tradicional punto fronterizo. Israel López Ordóñez, originario de Guatemala y balsero de profesión, comentó que desde hace una semana el flujo migratorio cayó, lo que impactó en los bolsillo de quienes trasladan de un lado a otro mercancías, pero también personas.
