HONG KONG. El movimiento ciudadano hongkonés, que protagoniza una movilización inédita en décadas en la excolonia británica contra el proyecto de ley de extradición de su Gobierno, consiguió ayer que quedara en suspenso la aprobación de esa polémica norma, aunque todavía no su retirada definitiva. En vísperas de la nueva manifestación convocada para hoy la jefa del Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, dio ayer marcha atrás y anunció la "suspensión" hasta nuevo aviso.
