Guatemala clausuró ayer la campaña electoral que durante casi tres meses recorrió diferentes puntos del país con la sombra del clientelismo político de fondo mientras los votantes, sumidos en una gran incertidumbre, meditan su voto para los comicios del domingo 16.
Con la preocupación en la migración, la corrupción, la falta de un empleo digno, los bajos salarios, la pobreza y la hambruna, más de 8.1 millones de guatemaltecos acudirán este 16 de junio a las urnas para elegir a las autoridades que dirigirán el país durante los próximos cuatro años (2020-2024): presidente, vicepresidente, alcaldes, diputados y corporaciones municipales. Ayer se cerró el telón de la campaña electoral más atípica de la historia, aunque han sido pocos los candidatos a la Presidencia que han decidido arriesgarse y realizar sus mítines.
