Las autoridades de El Salvador afinaron ayer los últimos detalles para la investidura presidencial de Nayib Bukele, a quien la ciudadanía, esperanzada y expectante, reta a mejorar la economía y la seguridad.
Al acto de ceremonia de toma de posesión, que se desarrollará este sábado en la plaza Capitán General Gerardo Barrios, en la capital salvadoreña, y no en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (Cifco) como se acostumbraba, asistirán al menos ocho jefes de Estado y más de 30 delegaciones de países invitados. Bukele será el mandatario más joven de la historia reciente del país centroamericano y tendrá que enfrentar diversos desafíos económicos, políticos y sociales que no fueron subsanados por la administración de Salvador Sánchez Cerén, quien concluirá su gestión como el presidente peor evaluado.
