NACIONES UNIDAS. Francia, Reino Unido y Alemania llamaron ayer al Gobierno sirio y sus aliados a detener la ofensiva que están llevando a cabo en el noroeste del país y que, según la ONU, ha acabado con la vida de al menos un centenar de civiles y ha obligado a 180.000 a huir.
Los tres países expresaron su "grave preocupación" por la situación en la provincia de Idlib y otras zonas próximas, escenario durante las últimas semanas de una fuerte escalada de la violencia.
