Los hinchas con antecedentes violentos no podrán ingresar a Brasil para la próxima edición de la Copa América, que se celebrará en el país entre el 14 de junio y el 7 de julio, informó ayer el Gobierno de Jair Bolsonaro.
Según una normativa publicada en el Diario Oficial, en todos los aeropuertos, puertos y pasos fronterizos terrestres las autoridades migratorias contarán con información suministrada por otros países e impedirán la entrada a Brasil de personas que hayan participado en hechos de violencia en estadios o relacionados con el fútbol.
La medida, de acuerdo al texto publicado en el Diario Oficial, está en vigor a partir de ayer y caducará el 7 de julio, una vez que concluya la final del torneo, que se jugará ese mismo día en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro.
