El proceso electoral de Panamá entró ayer en su recta final con el traspaso de la fuerza pública al ente rector de los comicios y llamados a participar masivamente en las votaciones del próximo domingo, cuando se elegirá al nuevo presidente del país y miembros del Parlamento, entre otros cargos.
Los magistrados de ese organismo recibieron el decreto firmado por el presidente panameño, Juan Carlos Varela, que oficializa que a partir de ayer tienen bajo su mando a unos 25.000 agentes de las cuatro fuerzas de seguridad pública del país. Esta situación, prevista en las leyes y que busca garantizar "la libertad, honradez y eficiencia del sufragio", se mantendrá hasta que sea proclamado el próximo jefe del Estado, recordó en su discurso el presidente del Tribunal Electoral, Heriberto Araúz.
