El expresidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006) acusó ayer al exdirector de la constructora brasileña Odebrecht en Perú, Jorge Barata, de mentir "una vez más" al haber afirmado que los sobornos pagados por la empresa al exmandatario ascendieron a 31 millones de dólares.
"Cuando se le preguntó por qué no habló de esto hace dos años, respondió que no se acordaba. ¿Qué conveniente, no?", escribió en redes sociales Toledo, sobre quien pesa un pedido de extradición por parte de la justicia peruana que está pendiente de resolución por las autoridades de Estados Unidos.
El exgobernante afirmó que Barata no tiene pruebas de que el dinero ilícito de Odebrecht llegase a sus manos ya que la compañía brasileña hizo los pagos a empresas constituidas en paraísos fiscales por el empresario israelí Yosef Maiman.
"Está probado que Maiman mintió a los fiscales cuando les dijo que los 15 millones que gastó con su familia era dinero lícito de negocios con Odebrecht", apostilló Toledo. Sin embargo, la Fiscalía peruana ha recopilado los indicios que apuntan a que los sobornos reconocidos por Odebrecht terminaron presuntamente en manos de Toledo a través de un entramado de empresas en distintos países.
Entre esas sociedades está Ecoteva, fundada en Costa Rica por la belga Eva Fernenbug, suegra de Toledo; que fue utilizada por el expresidente para adquirir millonarias propiedades inmobiliarias en Lima y en las playas del norte de Perú.
Según informó el portal peruano IDL Reporteros, Barata confesó el miércoles a fiscales peruanos que su empresa pagó a Toledo 31 millones de dólares por la adjudicación de dos tramos de la carretera interoceánica del sur, que atraviesa el sur peruano, desde el océano Pacífico hasta la frontera con Bolivia y Brasil.
Hasta entonces el equipo especial de fiscales de Perú a cargo del caso Odebrecht creía que el soborno pagado a Toledo era de 20 millones de dólares.
