El número de muertos en la sangrienta serie de atentados el Domingo de Resurrección en Sri Lanka aumentó a 290 personas, en una jornada en la que las autoridades declararon un estado de emergencia condicional y culparon de los "ataques suicidas" a un grupo islamista local.
A primera hora de la mañana del lunes, el portavoz de la Policía de Sri Lanka, Ruwan Gunasekara, elevó el número de víctimas mortales a 290 y el número de heridos a 500 en los atentados simultáneos a tres iglesias y a tres hoteles de lujo en la nación asiática. Al menos, 32 extranjeros se encuentran entre los fallecidos y 30 más están hospitalizados.
La magnitud de la tragedia, en una jornada festiva para la cristiandad en la que las iglesias y los restaurantes se encontraban repletos, no se veía en el país desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno que finalizó en 2009 tras 26 años de conflicto.
